Estoy con menos palabras de voz
con pocas sonrisas en mí
con ausentes caricias quizá.

Todo me lleva hacia ti,

me llaman los loteros a hurtadillas,

me persiguen los carros

Es día gris pero no triste,
es día y hora de oír tu voz,
es día para los abrazos
es día para los sentires

Hay momentos en que todo es apacible,
tremendamente apacible diría yo.
La calma no siempre será la calma;
una gran calma puede arrasar nuestra vida en un segundo y dejarnos huérfanos por siempre.

Cada día es igual
no hay premura.
Repasar los muertos,

clasificarlos:
ejército, guerrilla,
paramilitares,
civiles, ancianos, menores.

Oye, cierra los ojos y acércate
te espero
con tus alas de libertad.

Amarte era sólo continuar el viaje
regresar a la primera estrella
en la cual fuimos separados.
Es ahora.

No quiero dejar que el día termine

sin decir que Abril vendrá y tu

estarás en mis días.

En el café rojo, el que abre a las
cinco de la tarde, las azucenas
crecen por encima de los pianos.